¿Cuál gato?

¿Bienvenido a la habitación del gato?
¿De qué gato estas hablando?
¿Quiénes somos y a qué venimos al mundo?

Seguramente alguna de esas preguntas habrá venido a tu mente cuando entraste a este sitio.
En este pequeño espacio intentaré dar respuesta a las preguntas anteriores (excepto la última, creo que eso ya todos lo sabemos).

Pues bien, este espacio surge aproximadamente por agosto del 2006, originalmente en msn. Surgió en un día de ocio en que me puse a curiosear por internet y encontrar algunos blogs que me parecieron interesantes. Allí fué donde ví la herramienta de blogs como una forma de expresar las ideas que a veces se quedan solo en pensamientos que se lleva el viento o en letras sobre una hoja de papel con destino incierto y que quiza, nadie leerá. La idea de crear uno de estos blogs comenzó a meterse en mi cabeza, pensaba en que tal vez no podría poner nada realmente interesante, que tal vez muy pocos lo verían o que simplemente sería solo una idea pasajera.

Revisando algunas de las minificciones que había escrito y guardado en la compu, encontré una, que aunque no es muy buena, me traía un muy buen recuerdo: Paul. Tras releer el pequeño cuento decidí que pondría ese cuento en mi espacio, aunque fuera lo único que pusiera y aunque solo una persona lo leyera, con eso sería suficiente para compartir mis recuerdos y la memoria de Paul.

¿Quién es Paul?
Paul es mi gato, bueno, fue mi gato. Un pequeño gato blanco, con orejitas naranjas, naricita naranja, unas pequeñas franjas naranjas en su frente y una colita con franjas naranjas. Un gato simpático, un tanto altanero, orgulloso y extremadamente consetido. Estuvo conmigo desde que tenía un mes de haber nacido (el gato, no yo) y compartimos un tiempo y una relación muy agradable. A quienes me conocen seguramente les he contado varias anécdotas con el pequeño, algunos detalles curiosos o simplemente se los he mencionado. Sin embargo el encanto no dura toda la vida y por causas, que no vale la pena recordar, el pequeño perdió sus nueve vidas (dejó la décima: la del recuerdo).

Dado que el deceso de Paul era relativamente reciente, decidí hacer el blog en su memoria, para que fuera conocido y recordado por más personas. Así fue como comencé a escribir. Lo primero fue poner algunas fotografías de Paul, después comencé a escribir lo que se me iba ocurriendo y me dí cuenta de que no era tan difícil como había imaginado, ni se me acabaron las cosas que poner en el blog, ni fueron pocas las visitas al blog (antes de mudarme a este espacio eran más de 500 visitas al blog).

Finalmente, me gustó la idea de seguir escribiendo de vez en cuando algo que viniera a mi mente o cosas que quisiera compartir con el mundo. Fué así como terminṕo por establecerse mi blog, formalemte, como un recuerdo a Paul, para darle un nuevo lugar donde vivir: en los recuerdos, la habitación del gato.

Y finalmente, el cuento que revivió el recuerdo de Paul y que iba a ser la única entrada del blog que solo leería una persona.

Una pelusa dorada

¡ワアアア!
Despierto un poco hambriento, me rasco detrás de las orejas, no tanto porque algún cuerpo extraño se ubique en este sitio o porque algún insecto quiera hacerme formar parte de su festín, sino más bien por costumbre: despertar, rascarse, es así como funciona. Los bostezos acompañan el lento despertar, un bostezo más, me estiro y como nuevo, listo para holgazanear el día de hoy. Camino un poco y un pájaro llama mi atención, estoy seguro de que lo escuché, pero no logro verlo entre los árboles. ¡Estúpidos árboles! Al menos sirven para afilar las garras.
Sigo mi camino y sigo observando de reojo los árboles por si veo al pájarraco ese, sería divertido encontrarlo. De pronto veo un rayo de sol que se cuela por entre las ramas de los árboles y dibuja figuras caprichosas en el suelo, pero lo interesante no es lo que este rayo dibuja, ¡no! Lo realmente interesante es el esplendor maravilloso de cientos de miles de pelusas cayendo, parecen guiadas por la luz que las obliga a acercarse al suelo y ellas se resisten, luchan y aprovechan cualquier ráfaga de viento para emprender nuevamente su camino al cielo. Una de las mejores cosas de la vida es poder ver a las pelusas cayendo, contemplar su ir y venir en el camino de luz, fijar la atención en una de ellas y encontrar su destino, algunas luchan increíblemente por horas antes de ser derrotadas y otras aprovechan cualquier descuido para salir volando y perderse en él lugar más inimaginable.
El viento empieza a soplar, la batalla de las pelusas va a ser muy interesante, llevo un corto rato viéndolas, prestó atención a una de estas pelusas y mágicamente cae enfrente de mí, como si mi mirada la hubiera condenado al suelo. Es extraño, luce diferente a las demás pelusas, la observo un poco, la tomo entre las garras y cuando me acerco a olfatearla recuerdo la comida. Yo me dirigía a comer antes de las pelusas. La pelusa queda nuevamente en el piso y yo me dispongo a ir por el alimento del día de hoy.
Toco la puerta como siempre y espero un poco a que sea abierta. ¡Allí está! ¡Lo sabía, esos paquetes eran para mí! Ayer ví cuando los traían, sabía que debía haber algo para mí. Impacientemente espero a que me sirvan, ¡huele muy bien! Empiezo a comer, no esta tan bueno como pensaba, pero no me quejo, tengo hambre y es comida nueva. Mientras como voy pensando en varias cosas: la pelea de ayer, los paquetes, el colibrí, las pelusas, aquel agujero en aquella casa, el ratón blanco que creí haber visto, el pájaro que escuché, las pelusas nuevamente, la pelusa que dejé. Estoy seguro que era diferente, tenía . . . , tenía . . . ¡otro color!
Un sentimiento extraño me invade, ya no me importa la comida, solo pienso en la pelusa, sé que era diferente: ¡era dorada! Jamás había visto algo así, no se cómo pude dejarla allí, dejo la comida y salgo corriendo en busca de aquella rareza que ahora se ha convertido en un preciado tesoro y que no puedo dejar. Vuelvo a ver la luz que se cuela entre los árboles, volteo hacia el suelo y allí está, inmóvil, como si hubiera estado esperándome todo este tiempo. Dando muestras de mi gran agilidad corro rápidamente hacia ella y estoy seguro que en un salto velóz la tendré de nuevo entre mis garras. Pero, la pelusa se aleja, parece que sabía que me avalanzaría sobre ella. Se quiere poner difícil, pero yo he de demostrar mis habilidades en la cacería, una pelusa no puede escapar de mí tan fácilmente.
Varios intentos de tomar a mi presa la han alejado cada vez más de mí y se va escondiendo en lugares más difíciles de llegar, he tenido que pasar por entre las rosas, algunas espinas se han clavado en mis patas y en el último salto parece que me he lastimado más. Me acerco lentamente, ya no puedo seguir corriendo tras esta presa que se anticipa a cada uno de mis movimientos, estoy cada vez más cerca y la pelusa no se mueve de su sitio, estoy frente a ella, solo tengo que estirar ligeramente una pata para tenerla de nuevo, pero no lo haré. He comprendido que cada uno de mis movimientos produce un ligero viento que es suficiente para hacer que se aleje, así que me quedaré aquí, contemplando esta pelusa dorada hasta que el viento decida alejarla definitivamente de mí y yo pueda observar su ascenso.

PAUL
Paul

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8 comments on “¿Cuál gato?
  1. moni dice:

    pues que te digo… ya sabes quien soy y como me llamo y no se que rayos me trajo aqui aparte de ser, algunas veces una vaga de la web…
    pero al vagar por aqui me enencontre con muchas cosas que en realidad ni imaginaba, creo que escribes bastante bien, a pesar de que, al leer algo, todos sabemos que quien escribe es bastante … miserable y no por eso tiene que compartirnoslo… no te quedas tan atras, aunque me duele que no hay nada sobre tu linda hada, (osea yo) jaja no es cierto,,, tampoco pienso tanto en ti,

    ultimamente (desde hace como cuatro años aprox.) las cosas se han tornado un poco tensas entre nosotros y eso creme que no me molestaria, de no ser por en realidad me importas, y quiero que estes bien, y a pesar del poco contacto que tenemos me gustaria que compartieras lo que te pasa conmigo, quiza lei demasiado que no me importa, quiza ser pedagoga me hace ver casos patologicos en todos lados… en fin… la realidad es que me importas.. mas de lo que yo quisiera aceptar…

    no se por que , la verdad no me importa y no me propongo averiguar, pero llegar (por chismosa) a este lugar) me ha hecho reconocer algunas cosas en ti que no quieria aceptar…

    quien sabe cuando leas esto,,, suponiendo que algun dia lo hagas… pero es bueno saber que aqui estoy para ti….(y creo que soy tu primera visita)

  2. sweeta-ao dice:

    Sorry, but what is kimerikas?

    Jane.

  3. marianela dice:

    Kiero ke sepas ke me gusto mucho la historia cada palabra ke leia era como ke you estuviera ahi mismo viendo al gatito.
    Me encantan los gatos pero siempre pasa algo ke me separa de ellos es muy triste por ke kuando uno entra en mi vida yo le entrego todo mi kariño y cuidado pero komo llegan se van y mi kariño keda sin dueño nuevamente recuerdo a cada uno de ellos en especial a mi tommy ke murio en mi kasa y no se sabe de ke solamente se kedo dormido y nunka mas desperto…

  4. abunaineko dice:

    Gracias por el comentario. Es bueno saber que disfrutan la compañía de un pequeño amigo felino, aunque desafortunadamente hay ocaciones en las que la vida nos separa de ellos y hay que dejarlos viviendo en la alegría del recuerdo de nuestro tiempo con ellos. Por eso hay que procurar que el tiempo que compartimos sea tan bueno y disfrutable tanto como para ellos como para nosotros. ^_^

  5. Ravek dice:

    Que buena historia, de verdad me gusto… yo nunca he perdido un gato… pero si un perro al que adorava u_u, mi hooligan el nombre es ro com era jajajaja, todo lo destruia y era super inquieto… esa fue la razon por la que vino su deceso.. en fin, me gsuto mucho, sigue escribiendo asi, hay futuro en ello n_n.
    Au revoir.

  6. Leyla Carmona dice:

    Es Hemoso Mi Gato es haci igulaito nada mas que tiene una mancha en la espalda

  7. susana dice:

    entre por caso a este sitio buscando informacion acerca de las tarjetas de credito y al final me tope con la historia de tu gato, me encanto, aun si a mi me gustan mas los perros, desde chiquita siempre he estado al contacto con los animales, es algo maravilloso.
    y pienso de regresar al blog.

  8. abunaineko dice:

    Muchas gracias por tu comentario Susana ^^
    Creo que el estar en contacto con otros seres vivos nos hace entender lo egoista que es como especie el ser humano y nos ayuda a irnos quitando ese egoismo e ir creciendo el respeto hacia otras especies.

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